Domingo 10/10/04 MARRAKECH - CASABLANCA -BARCELONA

A las seis de la mañana nos encontramos en el desayuno y tras cargar las bicis y el equipaje en el minibus nos vamos al aeropuerto. ¡¡Jo que palo!!, se sabía que el exceso de equipaje se pagaba carísimo, pero... desde 68EUR hasta 228EUR se llegó a pagar. ¡¡que pasada!!, o sea que a tirar de visa. En el propio aeropuerto nos gastamos los pocos dirhams que nos quedaban y embarcamos.

En el primer control policial primer problema. Me detectan un juego de llaves Allen en la mochila (las puse allí por error), después de hacerme vaciar la bolsa la enseño y me dicen que OK, que no hay problema. Previendo que al llegar a Casablanca podría pasar lo mismo, las puse encima de todo para así ahorrarme tener que vaciar la mochila otra vez.

Pero, no era mi día, esta vez me detectan una llave del pedal que había hecho todo el viaje allí, es decir iba allí dentro desde que salimos de Barcelona, y no había tenido ningún problema en todos los controles. De las llaves Allen, ni pío. Vuelve a vaciar la mochila, toda entera, y cuando sale la llave el "agente" de turno se la queda, se la reclamo pero me dice que está prohibido que es peligroso ¿¿??. Como tampoco valía la pena discutir, la dejo allí. Mientras tanto Alfonso tenía problemas con su pasaporte ya que al salir de Marrakech no se lo habían sellado, pero pasados unos minutos todo se solucionó.

Al disponernos a embarcar veo que el "agente" de la llave, lleva una navaja en la mano que corresponde a un catalán que iba con él, y le dice a la azafata que pase la navaja junto al equipaje facturado, para que así la pueda pasar y recibirla junto a las maletas en el aeropuerto de Barcelona, (efectivamente en la cinta de equipajes apareció la navaja), me dirijo a él y le pregunto que porqué pasaba la navaja y no mi llave, que mi llave es muchísimo menos peligrosa que la navaja, a lo que me contesta que me espere un momento. Se va al lugar donde había depositado la llave pero su compañero le dice algo al oído y la llave se quedó allí... ¿le habría dado propina el otro, el de la navaja?, ¿le pagarían mucho por una llave de pedal?, ¿o era para su bici?...

Nota: Posiblemente hayan situaciones que puedan tener otra interpretación, y por supuesto que faltarán detalles que no haya percibido, pero esta es "mi crónica", "para mi".