Día 3 EL KSIBA - CHECRET

Domingo 03/10/04 EL KSIBA - CHECRET (61 kms.)

A las 5.30 desayuno, Nerea recoge varias muestras de los productos allí expuestos "para el camino". Cargamos las bicis y los equipajes en los Land Rover y después de la foto de rigor ¡en marcha!. Nos esperan unas cinco horas de viaje antes de empezar la ruta. Durante el trayecto casi nos aprendemos la canción del huy, huy, huy, huy, (música bereber). Antes de llegar al punto de salida, en el pueblo de El Ksiba, paramos al lado de un mercadillo donde entregamos una cantidad de dirhams al guía para que compre el agua que consumiremos durante la ruta.

A las 13.00 horas da comienzo la ruta, el calor es bastante fuerte, hoy prácticamente todo el camino será asfalto (según Mohamed la pista la han asfaltado hará un par de años), para empezar nos espera un puerto de ocho kms., y tras él una bajada de aproximadamente diez kms., el resto hasta la parada para comer, en subida. Ya en los primeros kilómetros vemos como el tridente (Isabel, José y Lidia) van a llevar un ritmo diríamos que un poco fuerte. Los demás les seguimos a distancia, se trata simplemente de que cada uno pedalee según su ritmo habitual. Sergi aún convaleciente de su enfermedad (ha venido con neumonía) se limita a ir en el grupo esperando a Nerea, pasados un par de días y ya algo repuesto se uniría al tridente en varias ocasiones. Comenzamos a atravesar aldeas donde los niños salen a la carretera para saludarte, ofrecerte manzanas, chocar las manos, pedir stylos y bombón, y alguno no tan gracioso a tirar piedras que afortunadamente no impactan en ninguno de nosotros.

José Mª hace continuas paradas para hacerse fotos, repartir stylos e incluso tomar nota de alguna que otra dirección para enviar las fotos posteriormente. Encarna por su parte empieza a justificar el apodo de "madre teresa", todos son "pobrecitos", "que monos", "toma, toma". La subida que resta antes de llegar a comer es bastante dura y José Mª decide subir al jeep durante unos kilómetros, para posteriormente volver a coger la bicicleta para terminar la subida.

 

Poco a poco vamos llegando al punto establecido, la cima del Tiz-N-Isli, donde aproximadamente a las 17.00 horas comemos el menú que será más o menos habitual cada día, bocata de tomate con... y por supuesto agua. Tras descansar un rato nos ponemos los canguros o impermeables, para iniciar la bajada, allí arriba hace fresco. El resto de camino que nos queda será casi todo bajada con algún repechón aislado. Pronto empieza a anochecer y a falta de 12 ó 13 kms. ya no se ve prácticamente nada, por lo que como podemos nos dirigimos hasta el punto donde está el jeep delantero, (siempre habrá un jeep delante y otro detrás a la distancia suficiente como para que ni los veas ni los oigas), para recoger los frontales, colocarlos en la bici y dirigirnos a Checret, aldea bereber donde pasaremos la noche.


Un grupo de niños nos está esperando para dirigirnos hacia la aldea y después de dejar las bicis en una cuadra junto a dos burros, nos reunimos en una especie de habitación a la espera de saber cual será nuestro destino, en casa de quien dormiremos. En la aldea no hay ni luz, ni agua, ni nada de nada, por lo que con alguna que otra "toallita" nos quitamos un poco el polvo de la cara y manos, mientras nos alumbramos con los frontales. Mientras esperamos conocer el lugar de pernocta, Mohamed y los dos choferes (Said I y Said II) nos hacen la cena (spaguetti y fruta, además del té, naturalmente) en un camping gas.

Por fin empieza el reparto de casas, Alfonso, José Mª, Encarna y yo nos vamos a una casa donde en una habitación relativamente grande y con nuestros sacos de dormir, nos acostamos encima de unas alfombras colocadas al efecto. Como Alfonso no tiene saco lo hace con alguna manta y una piel de borrego. Como decía él, "parezco un inmigrante en los cuarteles de Sant Andreu". Por su parte, el resto de componentes no ha tenido tanta suerte y duermen en una especie de habitación de dimensiones más reducidas, ¿sería el corral?, por supuesto también en alfombras y con los sacos, y sin servicio de habitaciones.