Día 5 TAMTATOUCHT - TINERHIR

Miércoles 06/10/04 TAMTATOUCHT - TINERHIR (34 kms.)

Antes de salir, José Mª entrega una cantidad importante de ropa al encargado del albergue para que la reparta entre quien la necesita, justificando así el apodo de Fray Escoba. Yo por mi parte le doy un par de camisetas para el mismo fin.

Etapa de relax. Salimos a las 10.00 en dirección a las Gargantas del Todra. Encarna y Nerea ya están recuperadas de la diarrea, y Lidia tiene problemas de garganta. Casi todo es bajada y por asfalto. El recorrido es espectacular hasta la llegada a la Garganta. Allí bastante gente practicando la escalada. Parecían hormigas agarrados en la pared. A los que les guste ese deporte el escalar allí debe ser impresionante.


Después de hacernos alguna que otra foto (incluida la de las camisetas de José Mª), y observar un buen rato como un hombre situado al lado del nacimiento del manantial, cerraba el cauce del río moviendo grandes piedras, ¡con un palo!, nos ponemos de nuevo en marcha hacia Tinerhir (según Lidia, Termalgín).

 

El paisaje cambia, dejamos las Gargantas y entramos en una carretera rodeada de numerosos palmerales. Es llano aunque de vez en cuando aparece algún repechón más o menos importante. Yo voy con José Mª, en una curva de la carretera unas mujeres que están haciendo un cuscús nos invitan a probarlo, pero cuando ven que tenemos intención de hacer fotos se niegan a fotografiarse, por lo que rechazamos la invitación y continuamos hasta la mitad de un puerto, donde paramos a contemplar uno de los bellos palmerales en el que destaca su color verde debajo de unas casas de adobe de color rojizo que se confunden con la tierra, realmente precioso. Durante esta parada algunos aprovechan para comprar algún que otro pañuelo y otros productos autóctonos...

Al llegar a Tinerhir, ¡¡por fin!!, nos podemos tomar unas cervezas. No las habíamos probado desde que salimos de Marrakech, eso de que esté prohibido el alcohol...
Nos instalamos en el hotel Oasis, y cogiendo con la mano el agua fría de un chorrito que salía de la ducha, más o menos nos quitamos el sudor. Menos mal que la etapa ha sido corta y apenas hemos sudado.

Aprovecho para ir a comprar una nueva cinta para la cámara. Solo encuentro de tipo 8 y no Hi8 que es la que quiero. La compro y más tarde encuentro otro lugar donde allí sí que tienen Hi8 por lo que al final compré las dos. Más vale que sobre que no que falte. Otros también aprovechan para descargar sus cámaras fotográficas, comprar carretes de fotos, etc.

Mohamed nos ha buscado un guía que nos llevará a recorrer el palmeral, el barrio bereber y una casa donde fabrican alfombras bereberes, las más famosas de Marruecos. Nos invitan a té mientras nos enseñan el género, pero no compramos ninguna. Salimos de la casa y nos entretuvimos en una de las muchas tiendas de souvenirs de los alrededores. Antes de llegar de regreso al hotel, el guía (un tal Hassan), intenta tirarle los tejos a la madre teresa. Naturalmente no se comió una rosca, y después de un par de miradas mías y ver que no tenía nada que hacer desapareció haciendo mutis por el foro.

 

Antes de cenar nos acercamos a un locutorio para llamar por teléfono a la familia. Normalmente no había cobertura por ningún sitio de los que pasamos.

Nos sirven la cena en un salón en lo alto del hotel, mientras un par de músicos amenizan la velada con sus tambores. Tras tomar el té, poco a poco se va incorporando gente (Sergi, Alfonso, Josep, etc.) a tocar y bailar y ... ¿siempre hay cigarrillos arrugados en estas ocasiones?. Son las 22.10 y mañana nos toca la etapa maratón, 112 kms., y nos tenemos que levantar a las 5.00, o sea que... a dormir. ¿dónde está la cinta que he comprado?, ¡ostras!, ¿a que me la he dejado en algún sitio?, salgo a la calle y cuando voy a llegar al lugar donde la compré, ¡¡me parece que se la di a José Mª para que la guardara!!, efectivamente, allí está, ¡menos mal!, jo ¡que susto!. Y la madre teresa ¿cuándo parará de bailar y se irá a dormir?